martes, 20 de agosto de 2013

la aventura de vivir requiere fortaleza


 La resistencia inteligente





La resistencia inteligente está compuesta de: fortaleza, valor y voluntad:

Cada una de estas cualidades nos da impulso para dirigir y mantener la dirección adecuada de nuestros anhelos.

Nos permiten el autocontrol emocional necesario para resistirnos al autoritarismo y al gregarismo al que nos mueve el entorno.

Una puede ser abatida pero puede alzarse, en cambio, la persona hundida en el conformismo no puede levantar la cabeza. Por eso es necesario apostar por una misma, tomar el control de la vida y vivir de verdad.

Asumir la aventura de vivir requiere fortaleza, valor y trabajo, y es una aventura posible porque depende de una decisión personal libre y responsable.

lunes, 11 de febrero de 2013

La rivalidad y la envidia entre las mujeres





La envidia y la rivalidad entre mujeres pueden llegar tan lejos que puede generar que las mujeres rechacen la amistad de otras mujeres.
La conducta más típica es la de ignorar a la mujer rechazada, actuar fríamente o hacer como si nada ha sucedido pero hablar pestes de ella en cuanto se descuida.
Así es como el cotilleo prolifera en los círculos femeninos. El cotilleo es mortal para las relaciones y también debilita el carácter y la credibilidad de las que lo practican habitualmente.
Quizás el efecto más peligroso de la rivalidad y la envidia entre mujeres es que las relaciones dejan de ser genuinas y las mujeres desconfían de otras mujeres.
De esta manera una puede pensar que es parte de un grupo de mujeres que la respetan y valoran pero en realidad a sus espaldas hablan de ella de maneras muy degradantes.
Aparte de la destrucción de relaciones y la incapacidad para cooperar unas con otras, el efecto más devastador es lo que hace a nivel personal.
 La rivalidad  y la envidia profundizan nuestros sentimientos de disconformidad. Esto nos hace más inseguras, desconfiadas, resentidas y hasta agresivas.
Si las mujeres en algún momento quieren  sanar  las relaciones necesitan buscar la manera de conciliar la verdad acerca de cómo han sido heridas por la rivalidad y por la envidia y cómo ellas también han herido a otras mujeres. Cada una necesita poner de su parte.

lunes, 4 de febrero de 2013

Apertura y confianza



YEMAYA                                                            
Redención

Ven con tus preocupaciones

Ven con tus aflicciones,

Ven cuando la vida sea alegre,

Ven cuando la vida te pese,

Ven cuando lleves demasiadas cargas

Ven cuando casi no quede nada de ti,

Ven cuando estés agotada,

Ven cuando quieras renovarte.

Pero, cuando vengas,

Lo único que te pido

Es que te sometas a mí,

A la madre océano de vida;

Mi acuoso vientre te espera

Para albergarte, para nutrirte,

Para darte la luz de nuevo, cuando te abandones

Y me lo entregues todo a mí.


Te nutres cuando te das cuenta de que la única manera de superar algunas situaciones es rindiéndote y abriéndote a algo más grande. Cuando nos abrimos y confiamos en la vida, permitimos que la energía de la vida opere en nosotras para conseguir lo que necesitamos.

Eskar

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El desarrollo de la personalidad



Sin la necesidad nada cambia ,                   
Y menos que ninguna otra cosa la personalidad humana.
Es ella extraordinariamente conservadora,
Por no decir que inerte.
Sólo la dura necesidad es capaz de azuzarla.
Por eso, el desarrollo de la personalidad
no obedece ni a deseos,
ni a órdenes, ni a intuiciones,
sino únicamente a la necesidad;
a la coacción motivadora de destinos internos y externos
Carl Gustav Jung







martes, 21 de agosto de 2012

Vivir con gozo nuestra vida


Poquísimas personas, habrán sido heridas con tal gravedad en el pasado como para haber perdido su esencia sana, la capacidad de amar y de transmitir amor.
Podemos contemplar nuestra infancia como un campo de entrenamiento en el que, a resueltas precisamente de las insuficiencias de sus progenitores, pudimos desarrollar recursos especiales.

Tal vez nos hicimos, a causa de las dificultades vividas, especialmente fuertes, independientes, valerosas o pacientes.
Estos recursos podemos utilizarlos hoy para darnos a nosotras mismas la oportunidad de verter las lágrimas que no derramamos, aprovechar los potenciales que no vivimos y admitir el agotamiento y la ira que no manifestamos.
La mayor gratitud que podemos transmitir a nuestro padre y a nuestra madre es vivir con gozo nuestra propia vida
RECONCILIATE CON TU INFANCIA de Ulrike Dahm

Sufrir es más fácil que buscar soluciones


Bert Hellinger decía una y otra vez en sus seminarios:
 “Sufrir las cosas es más fácil que solucionarlas”. Hay ahí escondida una gran verdad.
Sufriendo siento que formo parte de mi sistema familiar. Pero si resuelvo mis problemas, en cierto modo estoy sola.
Algunas personas mantienen siempre encendida el fuego de la cólera y de sus reproches.
El odio es como mínimo un lazo tan fuerte que el amor.
En los reproches seguimos ligadas a nuestros  progenitores como si fuéramos niñas.
Aceptar las debilidades de nuestros progenitores, absolverlos de sus defectos y dejarlos marchar, es signo de madurez.

RECONCILIATE CON TU INFANCIA de Ulrike Dahm

miércoles, 15 de agosto de 2012

Esclavas de nuestras circunstancias

La mentalidad de víctima

No cabe duda de que en muchísimas ocasiones los seres humanos nos sentimos víctimas de las circunstancias y por eso con frecuencia caminamos por la vida agotadas, asustadas y profundamente frustradas.

Esta es la expresión de la mentalidad de la víctima, de aquella que  no es realmente libre, sino esclava de sus circunstancias.

Esto es algo en lo que hemos de reflexionar, ya que, cuando una se experimenta a sí misma como víctima, su estado de ánimo es muy diferente de cuando se siente como artífice, como protagonista de su vida.

El estado de ánimo que tenemos cuando nos sentimos víctimas reduce la eficacia para hacer frente a las tareas de cada día.

Además, nos torna irritables, con lo cual hace especialmente complicada la sintonía con otras personas.

Por si esto fuera poco, también genera un enorme cansancio que hace que estemos permanentemente agotadas y que caminemos como zombis por la vida.

El estado de ánimo que acompaña a la mentalidad de víctima es en sí mismo un verdadero problema.

Por eso, si las circunstancias son de por sí complejas, nuestro propio estado de ánimo aún les añade una mayor complejidad.


Ahora yo. Mario Alonso Puig